viernes, 20 de octubre de 2023

04. “USTED ES LO QUE PIENSA”

Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. (2 Cor. 10:5).

Más Precioso Que El Oro De Ofir Es El Poder Del Pensamiento Recto.

Necesitamos asignar un alto valor al recto control de nuestros pensamientos; pues tal control nos prepara para trabajar por el Maestro.

Para nuestra paz y felicidad es necesario que en esta vida nuestros pensamientos se centren en Cristo. Como El Hombre Piensa, Así Es Él.

Los Misericordiosos Hallarán Misericordia, Y Los Puros De Corazón Verán A Dios, Cada pensamiento impuro con el alma, deteriora el sentido moral y tiende a destruir las impresiones del Espíritu Santo. Nubla la visión espiritual para que el hombre no pueda ver a Dios.

El Señor Puede Perdonar Al Pecador Arrepentido y lo hace; pero aunque haya sido perdonado, el alma está manchada. Toda impureza de palabra y pensamiento debe ser evitada por el que quiere tener un claro discernimiento de la verdad espiritual.

Los pensamientos malos destruyen el alma.  El poder convertidor de Dios cambia el corazón, refina y purifica los pensamientos. A menos que se hagan esfuerzos decididos para mantener los pensamientos centrados en Cristo, la gracia no se puede revelar en la vida.

La Mente debe entablar una batalla espiritual. Cada pensamiento debe ser llevado cautivo a la obediencia a Cristo. Todos los hábitos deben ser puestos bajo el control divino.

Necesitamos un sentido constante del poder ennoblecedor de los pensamientos puros y de la influencia perjudicial de los pensamientos malos.

Concentremos nuestros pensamientos en cosas santas. Sean ellos puros y verdaderos; pues nuestra única seguridad para el alma está en el pensamiento conrrecto.

Hemos de usar todo medio que Dios ha puesto a nuestro alcance para el gobierno y el cultivo de nuestros pensamientos. Hemos de traer nuestra mente a la armonía con la mente de Cristo. Su verdad nos santificará, cuerpo, alma y espíritu, y seremos capaces de elevarnos por sobre la tentación.

"Viene el príncipe de este mundo -dijo Jesús-, y él nada tiene en mí" (Juan 14:30). No había nada en El que respondiera a los sofismas de Satanás. El no consintió en pecar. Ni siquiera en un pensamiento cedió a la tentación.

Así Puede Ser En Nuestro Caso. La humanidad de Cristo estaba unida con la Divinidad; estaba preparado para el conflicto por la presencia del Espíritu Santo...

Mientras estemos unidos a Él por fe, el pecado no tiene más dominio sobre nosotros. Dios busca la mano de la fe en nosotros para dirigirla a aferrarse de la divinidad de Cristo, para que podamos alcanzar la perfección de carácter...

Toda promesa de la Palabra de Dios es nuestra. Hemos de vivir "de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Mateo 4:4)... No miremos las circunstancias o la debilidad del yo, sino el poder de la Palabra. Toda su fuerza es de ustedes. Signs of the Times, 23 de agosto de 1905. RJ300/EGW/MHP 301

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=gzSHmBwWjgc&list=PLtrFh-HO7ogAhSCQQNknR0y3dwN8Pp3F9&index=21&pp=gAQBiAQBsAQB

 

miércoles, 2 de agosto de 2023

03. JESÚS ERA AMIGO DE TODOS LOS SERES HUMANOS.

Y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último (Hebreos 10:9).

La dignidad de Cristo como Maestro divino era de un orden superior a la de los sacerdotes y gobernantes.

 Era diferente de toda la pompa mundana, pues era divina. Hacía caso omiso a toda ostentación mundanal, y mostraba que consideraba los niveles sociales, fijados por la opulencia y el rango, como enteramente sin valor.

Él había descendido... de su alto puesto de comando para traer a los seres humanos el poder de llegar a ser hijos de Dios; y el rango terrenal no tenía el más mínimo valor para El.

Podría haber traído consigo a diez mil ángeles si le hubieran podido ayudar en la obra de redimir a la raza caída.

Cristo dejó de lado los hogares de los ricos, las cortes de la realeza, los renombrados centros de educación, y se estableció en un hogar humilde y despreciado de Nazaret.

Su vida, desde el principio hasta el fin fue de humildad y modestia.

La pobreza llegó a ser sagrada por su vida de pobreza.

No quiso asumir una actitud de formalidad que hubiera impedido a los hombres y mujeres de condición más modesta de venir a su presencia y escuchar sus enseñanzas...

Ningún maestro honró de esa manera al hombre como lo hizo Jesucristo.

Era conocido como amigo de publicanos y pecadores. Se mezclaba con todas las clases y sembraba la verdad en el mundo.

En el mercado y la sinagoga proclamó su mensaje. Aliviaba toda suerte de sufrimiento, tanto físico como espiritual.

Sembraba junto a todas las aguas la simiente de la verdad.

Su único deseo era que todos pudieran tener salud espiritual y física.

Era el amigo de todo ser humano. ¿No se había comprometido a traer vida y luz a todos los que le recibieran? ¿No se había comprometido a darles poder para llegar a ser hijos de Dios?

Se entregó total y completamente a la obra de salvar almas...

Mientras andaba "haciendo bienes", la experiencia de cada día era una entrega de su vida. Sólo de una manera podía sostenerse esa vida. Jesús vivía en total dependencia de Dios y en comunión con El.

Los hombres acuden de vez en cuando al lugar secreto del Altísimo, a la sombra del Omnipotente; permanecen allí por un tiempo, y los resultados se manifiestan en buenas obras; luego falla su fe, y se interrumpe la comunión, y la obra de la vida se arruina.

Pero la vida de Jesús fue de constante confianza, sostenida por una comunión continua; y su servicio para el cielo y la tierra no vio fracasos ni vacilaciones.

Como hombre suplicaba al trono de Dios, hasta que su humanidad se cargaba con la corriente celestial que conectaba la humanidad con la divinidad. Recibía vida de Dios y la impartía a los hombres.

 -Signs of the Times, 7 de junio de 1905. RJ220/EGW/MHP 221

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=-7DbR5M-wKI&list=PLtrFh-HO7ogB76sYN7DCjayfXOcZf-su7&index=2&pp=sAQB